¿Qué es el EMDR y cómo puede ayudarme?

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Terapia EMDR QUÉ ES

Seguro que en algún momento te has encontrado con las siglas EMDR y te has preguntado qué hay detrás de esas misteriosas letras. Puede incluso que alguien cercano haya realizado este tipo de terapia y te halla explicado que le ha cambiado la vida. Ahora bien, ¿De verdad eso «mover los ojos» o de llevar a cabo una estimulación bilateral funciona tanto como dicen?, te preguntarás.

Vayamos por partes. La terapia EMDR no es para todo el mundo ni es milagrosa. Lleva detrás un minucioso trabajo clínico, codo a codo entre el paciente y el terapeuta. Y lo cierto es que sí, por lo general es efectiva; ahí está la bibliografía científica. Investigaciones divulgadas en Journal of Psychiatric Research, por ejemplo, nos hablan de sus beneficios en el trauma, e incluso disponemos de evidencia positiva sobre la depresión, y hasta con las fobias. En realidad, esta terapia no es una moda repentina, lleva usándose desde los años 80, cuando la psicóloga Francine Shapiro la desarrolló para tratar a los veteranos de la guerra del Vietnam que sufrían trastorno de estrés postraumático (TEPT). Los resultados de su enfoque innovador fueron esperanzadores… El sufrimiento de aquellas hombres que arrastraban traumas horribles se disipó y pudieron retomar las riendas de sus vidas.

¿En qué consiste la terapia EMDR?

La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) es un método de psicoterapia efectivo, que la OMS ha recomendado desde el 2013 para tratar el trauma. Se basa en un modelo denominado Procesamiento Adaptativo de la Información (PAI) y actúa directamente sobre la forma en que las personas almacemos un recuerdo angustiante en el cerebro. Te lo explicamos un poquito mejor:

1. Te ayuda a procesar mejor las experiencias dolorosas

Se supone que las experiencias perturbadoras del pasado siguen causando angustia en tu cerebor porque no se procesaron de forma adecuada en su día. Sobre todo si sucedieron en tu infancia. Esos recuerdos siguen activándose en el presente, generando en ti las mismas emociones, pensamientos y sensaciones físicas que la experiencia inicial. La terapia EMDR te permite reducir el impacto de ese sufrimiento, reprocesar esas vivencias de manera más saludable, e incluso cambiar tus creencias asociadas a ese evento (no merezco ser amado- soy una persona valiosa que merece amor).

2. Movimiento de los ojos para regular tus emociones

Piensa durante un momento lo que sucede en la fase REM del sueño. En efecto, tus ojos se mueven de forma rápida ¿verdad? Pues ese movimiento tan singular, entre otras cosas, facilita que el cerebro vaya integrando información y organizando tus experiencias diarias. La terapia EMDR se basa en este mismo mecanismo. Aún más, en un estudio de imágenes cerebrales publicado en el Journal of Neuroscience , se descubrió que los movimientos oculares laterales regulan la actividad de la amígdala. Esta estructura es uno de los principales centros de detección de amenazas del cerebro, y es frecuente que las personas que sufren traumas psicológicos la tengan más hiperactivada,, lo cual se traduce en ansiedad elevada, miedos, sensación de amenaza, etc. Ahora bien, al mover los ojos de este modo, el área prefrontal ventromedial regula tus emociones poco a poco, logrando que sientas menos miedo, menos ansiedad y malestar psicofísico. No es magia, es la mecánica cerebral.

3. Una terapia donde confluyen muchas otras

El EMDR es un tipo de terapia ecléctica e integradora. ¿Qué quiere decir esto? Que es un modelo que no sale de la nada, que no se limita a aplicar el movimiento de los ojos de forma sistemática. Dispone, por tanto, de corrientes psicológicas que la acompañan, que hacen del proceso terapéutico un ejercicio lleno de riquezas, de diferentes teorías y corrientes que la sustentan y buscan, en todo momento, reducir el sufrimiento del paciente, ofreciéndole, además, nuevas herramientas de afrontamiento de cara al presente y el futuro. Se trabaja, por tanto, con corrientes como la terapia basada en el apego, la psicología cognitivo-conductual, la psicoterapia humanista, el psicoanálisis, terapias de tercera generación, etc. En mi caso, considero muy útiles, por ejemplo, las técnicas proyectivas.

¿Cómo se lleva a cabo la terapia EMDR?

Este tipo de terapia está muy bien estructurada y sigue unos pasos concretos. No obstante, piensa que siempre siemrpe se adaptará a tus necesidades concretas, guiándote en la regulación emocional, favoreciendo la psicoeducación, acompañándote, etc. Te describo esas fases que se aplican en este modelo.

1. Historia clínica y planificación del tratamiento

En esta primera fase, el terapeuta realiza contigo la línea de vida. La finalidad es comprender tu historia, detectar tus vivencias traumáticas, tus estilos de apego y todos aquellos eventos que podrían estar afectando a tu bienestar. Además, se identifican recuerdos clave, emociones asociadas y patrones de comportamiento actuales. A partir de aquí, se inicia tu tratamiento personalizado.
Ejemplo: Laura sufrió abusos por parte de su primo cuando tenía 9 años. El terapeuta identifica esa dura experiencia como el recuerdo perturbador principal con el que trabajar.

2. Preparación

Es esencial que se construya una relación de confianza entre el terapeuta y tú. En este paso, te explicará cómo funciona la terapia EMDR , te enseñará técnicas de autorregulación emocional, como la respiración profunda o imaginar un «lugar seguro». El objetivo es que amplíes tu ventana de tolerancia y puedas regular mejor esas emociones difíciles que surgirán durante las sesiones.
Ejemplo: Laura aprende a visualizar una playa tranquila como su lugar seguro. Practica esta técnica para calmarse cuando experimenta ansiedad durante el día a día.

3. Evaluación

En esta fase, es esencial poder identificar los componentes del recuerdo traumático, incluyendo la imagen más perturbadora, las emociones asociadas y la creencia negativa sobre ti mismo que te genera esa vivencia y, por último, la creencia positiva que te gustaría reforzar a partir de ahora. Además, se evalúa un componente nuclear: es la intensidad emocional que experimentas, a la que se denomina Escala de Unidad Subjetiva de Perturbación (SUD).
Ejemplo: Laura identifica el momento en que su primo la llevaba a una habitación durante las siestas, en las tardes de un verano del 2000. Esa imagen perturbadora, está asociada además a la creencia negativa de «no estoy a salvo». Su objetivo es sustituirla por «estoy a salvo, no me va a pasar nada». Su nivel de perturbación se califica con un 8 en la escala SUD (de 0 a 10).

4. Desensibilización

En esta fase se utiliza la estimulación bilateral. Esta técnica se puede realizar de diversas maneras: con movimientos oculares sacádicos horizontales, estimulación auditiva bilateral, tapping (golpecitos alternados en las rodillas o el abrazo de la mariposa). Todo ello es esencial para procesar el recuerdo traumático. Como paciente, irás explicando lo que sientes, ves y te viene a la mente, mientras el terapeuta lo guía. A medida que avanza, la intensidad emocional del recuerdo disminuye.
Ejemplo: Durante la estimulación bilateral, Laura recuerda detalles del los abusos de su primo. Recuerda los sonidos, las sensaciones… Todo ello le genera vergüenza, rabia y miedo. Con cada ronda, su nivel de perturbación baja a un 4.

5. Instalación

Una vez que el recuerdo ha perdido intensidad emocional, el terapeuta trabaja para reforzar la creencia positiva deseada. Esto ayuda te ayudará a que los recuerdos de esas vivencias sean más adaptativos y no limiten tu calidad de vida y, además, tengas oportunidad de crear vínculos más felices.
Ejemplo: Laura se enfoca en la creencia de «soy capaz de protegerme». A través de la estimulación bilateral, comienza a sentirse más segura al recordar aquellas vivencias horribles de infancia.

6. Escaneo corporal

El terapeuta te pedirá que te concentres en las sensaciones físicas relacionadas con el recuerdo adverso. Es esencial que identifiques y proceses cualquier malestar residual. Este paso asegura que el trauma se haya resuelto tanto mental como físicamente.
Ejemplo: Laura nota una tensión en el pecho al pensar en aquellas experiencias con su primo. Después de varias rondas de estimulación bilateral, esta sensación se alivia y siente un mayor bienestar físico.

7. Cierre

Si el procesamiento del recuerdo no se completa en una sesión, el terapeuta utilizará técnicas de estabilización para que puedas asentar en tu vida un buen equilibrio emocional. También se repasan los avances logrados y se lleva a cabo un buen cierre.
Ejemplo: Al final de una sesión intensa, Laura utiliza su visualización de la playa para calmarse y se siente más tranquila. El terapeuta refuerza que está avanzando en su recuperación.

8. Reevaluación

En sesiones posteriores, el terapeuta revisa el recuerdo trabajado para asegurarse de que la perturbación ha desaparecido y de que la creencia positiva se ha consolidado. También evalúa si los cambios positivos se están generalizando a otras áreas de tu vida.
Ejemplo: En una sesión posterior, Laura confirma que recordar esas vivencias con su primo, ya no le generan una ansiedad significativa (su SUD es 0). Además, su relación de pareja actual ha mejorado.

¿Para quién no está indicada esta terapia?

Llegados a este punto puede que te preguntes si es últil para todo el mundo. Bien, es importante saber que el El EMDR no está recomendado para personas que presenten ciertas condiciones o características específicas. Por ejemplo, aquellos con trastornos psicóticos graves como la esquizofrenia no suelen ser candidatos ideales, a no ser, eso sí, que presenten ya una adecuada estabilidad gracias a la medicación. El problema reside en que este tipo de tratamiento, al evocar recuerdos traumáticos, puede agravar los síntomas psicóticos o desencadenar una descompensación.

Por otro lado, tampoco es adecuado en caso de que se padezca epilepsia. A menudo, las estimulaciones bilaterales generan cierta sobrecarga neurológica. Además, cabe señalar que el EMDR debe aplicarse siempre con mucha delicadeza, precaución y buen manejo del mismo, puesto que hay muchos pacientes que se encuentran en una situación de inestabilidad emocional severa. En especial, si no cuentan con recursos internos suficientes. Por ejemplo, las personas con un trauma complejo que no hayan desarrollado estrategias de autorregulación emocional, podrían necesitar intervenciones previas para fortalecer su capacidad de afrontamiento. Así, en todos los casos, es fundamental que el terapeuta evalúe cuidadosamente tu situación, tu realidad individual y diseñe un plan adecuado y sensible antes de la intervención.

EMDR: una puerta a la sanación, la integración y la resiliencia

El EMDR es mucho más que una técnica terapéutica; es un camino hacia la liberación emocional y la reconexión contigo mismo. A través de este proceso, las heridas del pasado dejan de ser cadenas para convertirse en lecciones que te fortalecen. Ahora bien, ten siempre en cuenta que este proceso suele ser duro, hay altibajos, vivirás instantes en que te sentirás superado/a, pero poco a poco, te darás cuenta de algo: el trauma te dobla, pero no te rompe, esas vivencias horribles del ayer pueden haberte marcado, pero no define quién eres. No dudes en iniciar esta terapia si llevas tiempo arrastrando contigo heridas que supuran sufrimiento y distorsionan tu vida.


📚BIBLIOGRAFÍA

De Jongh, A., & ten Broeke, E. (2007). Treatment of specific phobias with EMDR: Conceptualization and strategies for the selection of appropriate memories. Journal of EMDR Practice and Research1(1), 46-56. https://doi.org/10.1891/1933-3196.1.1.46

González, A. (2022). Las cicatrices no duelen.  Cómo sanar nuestras heridas y deshacer los nudos emocionales. Booket.

Seok, J.-W., & Kim, J. I. (2024). The efficacy of eye Movement Desensitization and Reprocessing treatment for depression: A meta-analysis and meta-regression of randomized controlled trials. Journal of Clinical Medicine13(18). https://doi.org/10.3390/jcm13185633

Shapiro, F. (1999). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) and the anxiety disorders: clinical and research implications of an integrated psychotherapy treatment. Journal of Anxiety Disorders13(1-2), 35-67. https://doi.org/10.1016/s0887-6185(98)00038-3

Torres-Giménez, A., Garcia-Gibert, C., Gelabert, E., Mallorquí, A., Segu, X., Roca-Lecumberri, A., Martínez, A., Giménez, Y., & Sureda, B. (2024). Efficacy of EMDR for early intervention after a traumatic event: A systematic review and meta-analysis. Journal of Psychiatric Research174, 73-83. https://doi.org/10.1016/j.jpsychires.2024.04.019

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